Bueno, bueno, bueno.....
Pues si. Despuès de quince años y pico el lunes antepasado le dejé los mandos de la nave a mi hijo el Che.
Fueron quince años de trabajar casi doce horas diarias de pié, atendiendo una tienda de abarrotes. Y como soy del tipo de gente que piensa que lo que él no haga no está bien hecho, pues me los eché yo solito.
Un poco en broma y mucho en serio solía decir que nunca había trabajado tanto hasta que me jubilé.
Estoy medio tullido de la cintura para abajo por la inactividad de tal modo que no puedo camniar dos cuadras seguidas sin sentarme un momento a descansar.
Y tengo mas callos que un plato de menudo.
Pecata minuta.....
Apuesto doble contra sencillo que aún con mis casi setenta años, dentro de un mes estaré corriendo en el parque González Gallo como en los viejos tiempos.
Don Isra...
domingo, 28 de junio de 2009
viernes, 27 de marzo de 2009
No pos si, pos no, pos como, pos luego...........
De la reportera de la fuente policíaca:
--El cadáver presentaba cuatro disparos con arma blanca.........
De un estudiante de secundaria a otro:
-Fíjate son dos gemelos igualitos. Hasta se apellidan igual.....
De un necio a otro:
--¿Te puedes callar para que oigas las estupideces que estás diciendo?
Don Isra..
--El cadáver presentaba cuatro disparos con arma blanca.........
De un estudiante de secundaria a otro:
-Fíjate son dos gemelos igualitos. Hasta se apellidan igual.....
De un necio a otro:
--¿Te puedes callar para que oigas las estupideces que estás diciendo?
Don Isra..
domingo, 4 de enero de 2009
Huanímaro de mi alma.....
Yo me acuerdo de algunas cosas. Pero esas fueron después de que estuve muerto. Antes de eso nada. Como que con la resucitada me llegó el entendimiento, pero se me quedó afuera el alma.
Si, me acuerdo de cuando estuve a punto de ahogarme en un estanque que había en el corral y mi madre se aventó desde la puerta que estaba mas alta y me sacó.
También me acuerdo de que ahí en ese corral me quemé las plantas de los pies. Resulta que le habian prendido fuego a una pila de hojarasca y ramas secas para limpiarlo.
Al otro día quedaban por encima las cenizas pero por debajo las brasas y yo como de unos tres años descalzo pasé.........Dice mi madre que berreaba como chivito ¡Me quemeeeeé! ¡Me quemeeeeeé!
¡Ah! y a próposito de chivos tambien ahi en Huanímaro. Que iba con mi hermano mayor a algún mandado, que me llevaba de la mano cuando se nos dejó venir un chivo y me dió un tope que me tiró al suelo y entonces el Fidelito se le enfrentó y agarrándolo de los cuernos lo apartó y le gritó encorajinado; ¡¡A mí no me topeteas!!. Frase esta que se anidó en la familia como una decisión para enfrentar cualquier reto.
Pero como digo todo esto fué despues de que me morí de tifoidea.
También digo que se me salió el alma, porque a veces de repente como que me pongo en estado de meditación melolenga y se me representan lugares y paisajes de los que yo no me acuerdo haber visto, pero que algo me dice que son de Huanímaro.
Entonces pienso que si yo no los conozco ha de ser mi alma que todavía andará por alla buscándome y en una pasada veo lo que ella está viendo.
Ahora que ya tengo mi credencial de viejito y cobran la mitad del pasaje, un día voy a ir a Huanímaro a ver si ya nos encontramos para que nos podamos ir juntos.
Don Isra...
Si, me acuerdo de cuando estuve a punto de ahogarme en un estanque que había en el corral y mi madre se aventó desde la puerta que estaba mas alta y me sacó.
También me acuerdo de que ahí en ese corral me quemé las plantas de los pies. Resulta que le habian prendido fuego a una pila de hojarasca y ramas secas para limpiarlo.
Al otro día quedaban por encima las cenizas pero por debajo las brasas y yo como de unos tres años descalzo pasé.........Dice mi madre que berreaba como chivito ¡Me quemeeeeé! ¡Me quemeeeeeé!
¡Ah! y a próposito de chivos tambien ahi en Huanímaro. Que iba con mi hermano mayor a algún mandado, que me llevaba de la mano cuando se nos dejó venir un chivo y me dió un tope que me tiró al suelo y entonces el Fidelito se le enfrentó y agarrándolo de los cuernos lo apartó y le gritó encorajinado; ¡¡A mí no me topeteas!!. Frase esta que se anidó en la familia como una decisión para enfrentar cualquier reto.
Pero como digo todo esto fué despues de que me morí de tifoidea.
También digo que se me salió el alma, porque a veces de repente como que me pongo en estado de meditación melolenga y se me representan lugares y paisajes de los que yo no me acuerdo haber visto, pero que algo me dice que son de Huanímaro.
Entonces pienso que si yo no los conozco ha de ser mi alma que todavía andará por alla buscándome y en una pasada veo lo que ella está viendo.
Ahora que ya tengo mi credencial de viejito y cobran la mitad del pasaje, un día voy a ir a Huanímaro a ver si ya nos encontramos para que nos podamos ir juntos.
Don Isra...
domingo, 28 de diciembre de 2008
Cuento de Navidad.
Siempre he tenido para las navidades algo del señor Ebenezer Scrooge, el villanazo del cuento de Charles Dickens.
Las veía (y aún las sigo viendo) como una festividad prefabricada por los mercantilistas, para alentar el consumismo. ¡¡Compre, compre! ¡Regale, regale!!.
Pensaba (y lo sigo pensando) que esa obligación de ser felices que nos exigen en sus mensajes comerciales son la causa de que aumenten los suicidios en esa temporada, porque deprimen al pobre infelíz que ni siquiera tiene para mal alimentar a su prole mucho menos para pensar en regalos y comilonas y queda como un miserable.
Bueno, pues lleno de vergüenza quiero dejar esta pasada navidad en un paréntesis, porque en verdad la disfruté.
Al mediodía del 24 me invitaron a comer mis hijos, Poncho, Martha y Chava. Estuvo también mi yerno Fer, esposo de Martha y una parte de mis nietos. Poncho asistió con María su pareja sentimental. Es una chica muy agradable y con una risa que se convierte en verdaderas carcajadas.
Comí como heliogábalo. Ostiones, empanadas de camarón, filete a la mantequilla, pay de queso y café.
En la noche de ese mismo día 24 me invitó Alma mi hija a cenar en su casa.
Ahí estuvieron mis otros hijos Fidel y Blanca con sus hijos y mis dos bisnietos hijo uno de Luis Carlos Jr. mi nieto y otra hija de mi nieta Tonantzin .
Estuvo la familia de mi yerno Luis Carlos, esposo de Alma, Doña Carmelita su mamà y dos de sus hermanas. Una concurrencia verdaderamente agradable y simpática.
El plato principal después de los entremeses y las bebidas fué chamorro de cerdo. Por si esto fuera poco amenizó la cena un trío que satisfizo todas las peticiones menos las mías.
Todavía no me explico como es que no se saben "El charro Ponciano" "Delgadina" "La higuera"....
Recibí regalos: zapatos, libros, camisa de lana, sudadera, y dinero......
Alma me regaló dinero. Nunca nadie en mi vida me había regalado dinero Me dió muchisima vergüenza guardarme el sobre. Pero se lo agradezco infinito porque en verdad que me sacará de algunos apuros.
¡Ah y volví a comer como un náufrago!
Don Isra...
Las veía (y aún las sigo viendo) como una festividad prefabricada por los mercantilistas, para alentar el consumismo. ¡¡Compre, compre! ¡Regale, regale!!.
Pensaba (y lo sigo pensando) que esa obligación de ser felices que nos exigen en sus mensajes comerciales son la causa de que aumenten los suicidios en esa temporada, porque deprimen al pobre infelíz que ni siquiera tiene para mal alimentar a su prole mucho menos para pensar en regalos y comilonas y queda como un miserable.
Bueno, pues lleno de vergüenza quiero dejar esta pasada navidad en un paréntesis, porque en verdad la disfruté.
Al mediodía del 24 me invitaron a comer mis hijos, Poncho, Martha y Chava. Estuvo también mi yerno Fer, esposo de Martha y una parte de mis nietos. Poncho asistió con María su pareja sentimental. Es una chica muy agradable y con una risa que se convierte en verdaderas carcajadas.
Comí como heliogábalo. Ostiones, empanadas de camarón, filete a la mantequilla, pay de queso y café.
En la noche de ese mismo día 24 me invitó Alma mi hija a cenar en su casa.
Ahí estuvieron mis otros hijos Fidel y Blanca con sus hijos y mis dos bisnietos hijo uno de Luis Carlos Jr. mi nieto y otra hija de mi nieta Tonantzin .
Estuvo la familia de mi yerno Luis Carlos, esposo de Alma, Doña Carmelita su mamà y dos de sus hermanas. Una concurrencia verdaderamente agradable y simpática.
El plato principal después de los entremeses y las bebidas fué chamorro de cerdo. Por si esto fuera poco amenizó la cena un trío que satisfizo todas las peticiones menos las mías.
Todavía no me explico como es que no se saben "El charro Ponciano" "Delgadina" "La higuera"....
Recibí regalos: zapatos, libros, camisa de lana, sudadera, y dinero......
Alma me regaló dinero. Nunca nadie en mi vida me había regalado dinero Me dió muchisima vergüenza guardarme el sobre. Pero se lo agradezco infinito porque en verdad que me sacará de algunos apuros.
¡Ah y volví a comer como un náufrago!
Don Isra...
lunes, 24 de noviembre de 2008
Nunca falta alguien así.....
Estaba toda la familia en la casa de campo.
De pasada compraron adelantito del Aeropuerto chicharrones, salsa borracha, tortillas calientitas, rabanitos, cebollines asados, tripitas trenzadas, riñones y buche para botanear.
Refrescos para los chilpayates y unas cervecitas para los mayores que les caían como bendición del cielo después de la cascarita de fut.
Estaba en grande la tertulia.
Los grandes en la terracita junto al asador de carne refrescándose y dando buena cuenta de la pitanza mientras la chiquillada se daba vuelo en el chapoteadero y la alberca.
La tía Desy (se llama Desideria, pero no le gusta que le digan así) madurita ya y soltera todavía, meticulosa y exigente siempre toma el papel de anfitriona.
Sirve los tacos, lava los rabanitos, retira los platos casi antes de que terminen, limpia la mesa, arrima la bolsa negra para ir juntando la basura..
-¿Quien quiere otra cervecita? ¿Tu Chelís? Guero no has probado las tripitas, andale te voy a hacer un taquito, aqui están las servilletas. Tú Pau ¿que te falta? y así....
-Tú Desy, ya sientate a comer andale, ya estamos todos servidos, sientate..
-No, no yo luego....
En eso, una nublazón, un trueno y se suelta un chubasco veraniego.
Corre Desy a recoger todo lo que se pueda mojar y gritándoles a los peques que retozan alegremente en el agua del chapoteadero los apura:
¡A ver niños ya salganse porque se van a mojar!
Don Isra..
De pasada compraron adelantito del Aeropuerto chicharrones, salsa borracha, tortillas calientitas, rabanitos, cebollines asados, tripitas trenzadas, riñones y buche para botanear.
Refrescos para los chilpayates y unas cervecitas para los mayores que les caían como bendición del cielo después de la cascarita de fut.
Estaba en grande la tertulia.
Los grandes en la terracita junto al asador de carne refrescándose y dando buena cuenta de la pitanza mientras la chiquillada se daba vuelo en el chapoteadero y la alberca.
La tía Desy (se llama Desideria, pero no le gusta que le digan así) madurita ya y soltera todavía, meticulosa y exigente siempre toma el papel de anfitriona.
Sirve los tacos, lava los rabanitos, retira los platos casi antes de que terminen, limpia la mesa, arrima la bolsa negra para ir juntando la basura..
-¿Quien quiere otra cervecita? ¿Tu Chelís? Guero no has probado las tripitas, andale te voy a hacer un taquito, aqui están las servilletas. Tú Pau ¿que te falta? y así....
-Tú Desy, ya sientate a comer andale, ya estamos todos servidos, sientate..
-No, no yo luego....
En eso, una nublazón, un trueno y se suelta un chubasco veraniego.
Corre Desy a recoger todo lo que se pueda mojar y gritándoles a los peques que retozan alegremente en el agua del chapoteadero los apura:
¡A ver niños ya salganse porque se van a mojar!
Don Isra..
domingo, 23 de noviembre de 2008
¿Pobre yo?.....Pobre Carlos Slim.....
Pos andale que hace como 22 días tronó aquí afuerita un transformador de la comisión de electricidad y me chamuscó desde los fusibles de la caja en el panel colectivo del edificio, las pastillas térmicas dentro de mi departamento, el eliminador al que está(ba) conectada mi computadora; quemó el CPU (no sé que quieran decir esas iniciales pero así le dicen a la caja grande que está a mi derecha) y el monitor.
En la inopia como estoy a diario y amarrado al changarro, pos ya......me quedé sin mi único entretenimiento.
¡Hombre de poca fé! ¿Porque has dudado?
Llegó a visitarme a la tienda mi hija mayor Martha, con mis nietos Edson, Monse y Eder..
-¿Y que, sigues escribiendo en tu blog? me preguntó...
-No, pos fíjate que se quemó, y que esto y esto otro.......... ¡Uh no le hubiera dicho!
-A ver tu Edson y tu Eder, vayan orita al departamento de su abuelo y traiganse esos aparatos, se los llevan a fulano que les haga lo que tenga que hacerles pero que los arregle.
Al tercer día llega a la carrera mi yerno Fer que le robó tiempo a su trabajo y se desvió para traerme el ese CPU.
Otro día llegaron Edson y Eder: ---Abuelo, el monitor ya no tuvo arreglo, pero aqui te traigo otro que tenía yo por ahí. Y en tres patadas desenredaron el triperío de cables, enchufaron, probaron y ¡Listo abuelo! a ver cálalo.......
Y aquí estoy otra vez, felíz de la vida, con mi café colombiano (que me trajo de allá mi sobrina Nena) mi puro cubano (caja que me regaló mi hija Blanca) oyendo música de Enrique Chía en otro aparato que también me regaló mi hija Martha y que puede tocar cientos de canciones de un jalón.
Con estos hijos y esta familia ¿Que más riqueza puedo desear?
Don Isra....
En la inopia como estoy a diario y amarrado al changarro, pos ya......me quedé sin mi único entretenimiento.
¡Hombre de poca fé! ¿Porque has dudado?
Llegó a visitarme a la tienda mi hija mayor Martha, con mis nietos Edson, Monse y Eder..
-¿Y que, sigues escribiendo en tu blog? me preguntó...
-No, pos fíjate que se quemó, y que esto y esto otro.......... ¡Uh no le hubiera dicho!
-A ver tu Edson y tu Eder, vayan orita al departamento de su abuelo y traiganse esos aparatos, se los llevan a fulano que les haga lo que tenga que hacerles pero que los arregle.
Al tercer día llega a la carrera mi yerno Fer que le robó tiempo a su trabajo y se desvió para traerme el ese CPU.
Otro día llegaron Edson y Eder: ---Abuelo, el monitor ya no tuvo arreglo, pero aqui te traigo otro que tenía yo por ahí. Y en tres patadas desenredaron el triperío de cables, enchufaron, probaron y ¡Listo abuelo! a ver cálalo.......
Y aquí estoy otra vez, felíz de la vida, con mi café colombiano (que me trajo de allá mi sobrina Nena) mi puro cubano (caja que me regaló mi hija Blanca) oyendo música de Enrique Chía en otro aparato que también me regaló mi hija Martha y que puede tocar cientos de canciones de un jalón.
Con estos hijos y esta familia ¿Que más riqueza puedo desear?
Don Isra....
domingo, 5 de octubre de 2008
La vida cansada.
Vamos a ver...¿cuantas veces he salido yo de vacaciones en mi vida?
Que yo me acuerde tres momás. Dos con la familia. Una semana en Puerto Vallarta que debe haber sido allá por los años sesenta y tantos del siglo pasado. Y otra en Santiago Col.
Y la última semana a finales de 1980 yo solo, cuando Poncho mi hijo me pagó el viaje y la estancia en Cuba, lo que aproveché para viajar a Santa Clara y visitar el mausoleo donde reposan los restos del Che Guevara.
Y nomás esas tres veces, porque durante los 32 años que trabajé en el telégrafo siempre tenía un relevo fijo o sea, terminaba yo mi turno y le seguía con el de otro que me pagaba por cubrirlo. A veces me echaba hasta los tres turnos, de modo que entraba a las nueve de la mañana y salía a las dos o tres de la madrugada .
Ahorita en la tienda, me levanto a las cinco porque tengo que abrir a las seis que llegan el birote, la leche, el pan etc. Cierro a las tres de la tarde, voy me hago de comer, como, me acuesto y a las seis o siete, según cuando despierte, vuelvo a abrir el changarro hasta las nueve de la noche. Asi que bien me trabajo once o doce horas diarias, menos los domingos que nomás trabajo de las ocho como hasta la una según haya de clientes.
Como empecé a trabajar desde los diez años en una cosa y en otra hasta ahorita que tengo 68, llevo 58 trabajando en jornadas dobles y hasta triples.
Si dividiéramos las horas que he trabajado en ese tiempo entre jornadas de ocho ¿Cuantos años me tocarían de vacaciones?
Creo que no me alcanzaría lo que me queda de vida para disfrutarlas.
Ora si que como dice el dicho: "Ai descansaré cuando me muera".
Y quien sabe.......
Don Isra...
Que yo me acuerde tres momás. Dos con la familia. Una semana en Puerto Vallarta que debe haber sido allá por los años sesenta y tantos del siglo pasado. Y otra en Santiago Col.
Y la última semana a finales de 1980 yo solo, cuando Poncho mi hijo me pagó el viaje y la estancia en Cuba, lo que aproveché para viajar a Santa Clara y visitar el mausoleo donde reposan los restos del Che Guevara.
Y nomás esas tres veces, porque durante los 32 años que trabajé en el telégrafo siempre tenía un relevo fijo o sea, terminaba yo mi turno y le seguía con el de otro que me pagaba por cubrirlo. A veces me echaba hasta los tres turnos, de modo que entraba a las nueve de la mañana y salía a las dos o tres de la madrugada .
Ahorita en la tienda, me levanto a las cinco porque tengo que abrir a las seis que llegan el birote, la leche, el pan etc. Cierro a las tres de la tarde, voy me hago de comer, como, me acuesto y a las seis o siete, según cuando despierte, vuelvo a abrir el changarro hasta las nueve de la noche. Asi que bien me trabajo once o doce horas diarias, menos los domingos que nomás trabajo de las ocho como hasta la una según haya de clientes.
Como empecé a trabajar desde los diez años en una cosa y en otra hasta ahorita que tengo 68, llevo 58 trabajando en jornadas dobles y hasta triples.
Si dividiéramos las horas que he trabajado en ese tiempo entre jornadas de ocho ¿Cuantos años me tocarían de vacaciones?
Creo que no me alcanzaría lo que me queda de vida para disfrutarlas.
Ora si que como dice el dicho: "Ai descansaré cuando me muera".
Y quien sabe.......
Don Isra...
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