Del reportero Luis Manuel Acevedo de la fuente policiaca de Radio Red:
"El cadáver fue localizado en la cajuela de un automóvil negro de color verde"
Del mismo reportero:
"Después de la explosión, todos los cristales rotos quedaron destrozados"
Don Isra...
domingo, 9 de agosto de 2009
sábado, 18 de julio de 2009
El que compra la vaca.......
Ese Chinto, que pues?
Pos aqui nomás, dijo Chinto --que estaba sentado en la última banca de aquel lado de la placita, sombreada por un almendro-- con la cabeza baja y sin dejar de arrancarle guasanas al manojo que tenía en las manos.
-¿Que dizque te andas arrejuntando?
-Ei
-¿Con Tana?-
-Ei
-¿La que le ayuda a Meche en la fonda?
-Ei
-¿Y ya sabes como está? le preguntó Javierzón arrancándole un puño de guasanas al manojo de Chinto.
-Ei
-Está preñada. ¿y sabes de quien?
-Ei
-Es del viejo ese Don Luis. El que llega a vender el cáñamo para las matas de jitomate, que se quedaba en la casa de Meche dos tres días.
-Ei
-Pos dicen que a lo mejor quedaste trascuerdo de la caída que te diste en el último jaripeo, cuando estás conforme con cargar con un entenado.
-O entenada, sabrá Dios. No ira Javierzón dijo Chinto levantando la cabeza, yo veo las cosas asi:
¿Cuando compras una vaca cargada, de quien va a ser la cría?
-Si, pero no es lo mismo...
-Perame ya lo sé. No es comparación, pero a la vaca la compras por convenencia ¿O no?-
-Ei
-Y a la vaca y al becerro en su caso también los vas a querer. No como a gente, pero si. Y con el tiempo, los vas a tener que o vender o comértelos ¿Si o no?
-Ei
Y acá Tana y yo no nos vamos a juntar por convenencia . Sino porque nos queremos. ¿Y a poco si apreciaste a un becerro no vas a querer a un hijo de la mujer que quieres?
-No, pos eso si...
-Aistá. Y a ese no lo vas a vender ni te lo vas a comer, al contrario...
Si se la llevan bien y con buen trato ese muchacho te puede ser de mucha ayuda en la vida y cuidarnos a los dos cuando ya estemos viejos. ¿O no?
-No, pos visto asi...
-Pa´que veas que no estoy trascuerdo...
Don Isra...
Pos aqui nomás, dijo Chinto --que estaba sentado en la última banca de aquel lado de la placita, sombreada por un almendro-- con la cabeza baja y sin dejar de arrancarle guasanas al manojo que tenía en las manos.
-¿Que dizque te andas arrejuntando?
-Ei
-¿Con Tana?-
-Ei
-¿La que le ayuda a Meche en la fonda?
-Ei
-¿Y ya sabes como está? le preguntó Javierzón arrancándole un puño de guasanas al manojo de Chinto.
-Ei
-Está preñada. ¿y sabes de quien?
-Ei
-Es del viejo ese Don Luis. El que llega a vender el cáñamo para las matas de jitomate, que se quedaba en la casa de Meche dos tres días.
-Ei
-Pos dicen que a lo mejor quedaste trascuerdo de la caída que te diste en el último jaripeo, cuando estás conforme con cargar con un entenado.
-O entenada, sabrá Dios. No ira Javierzón dijo Chinto levantando la cabeza, yo veo las cosas asi:
¿Cuando compras una vaca cargada, de quien va a ser la cría?
-Si, pero no es lo mismo...
-Perame ya lo sé. No es comparación, pero a la vaca la compras por convenencia ¿O no?-
-Ei
-Y a la vaca y al becerro en su caso también los vas a querer. No como a gente, pero si. Y con el tiempo, los vas a tener que o vender o comértelos ¿Si o no?
-Ei
Y acá Tana y yo no nos vamos a juntar por convenencia . Sino porque nos queremos. ¿Y a poco si apreciaste a un becerro no vas a querer a un hijo de la mujer que quieres?
-No, pos eso si...
-Aistá. Y a ese no lo vas a vender ni te lo vas a comer, al contrario...
Si se la llevan bien y con buen trato ese muchacho te puede ser de mucha ayuda en la vida y cuidarnos a los dos cuando ya estemos viejos. ¿O no?
-No, pos visto asi...
-Pa´que veas que no estoy trascuerdo...
Don Isra...
Por falta de tiempo
Cuando estuve en La Huerta Jalisco, me tocó la buena suerte de asistirme en casa de Doña Elisa.
Era ésta una señora como de cuarenta años, más bien alta, peinada de chongo, blanca pero tostada por el sol, vestida siempre con colores serios, con mangas casi hasta el codo y con huaraches. Huaraches de corte femenino pero nada delicados.
A las cinco de la mañana empezaba su día. Su marido tambien se iba a esa hora, trabajaba en el Ingenio de Casimiro Castillo, iba y venía a diario.
Ella apartaba los becerros, ordeñaba, les echaba el maíz con garbanzo remojado a los puercos, para luego darles el suero que quedaba después de hacer el queso.
Revisaba las hornillas de las gallinas y les dejaba su nidal para que siguieran poniendo.
Entre una cosa y otra le echaba una vuelta a las cazuelas de los frijoles y la carne de puerco para el almuerzo de los tres abonados que éramos en aquel remolino de trabajo.
A tortear le ayudaba Doña Lula otra mujer como de sesenta y tantos, bajita ella siempre con su delantal de color indefinido , canienta y tambien de chongo despeinado.
La piel arrugada y tambien asoleada en los brazos y en la cara .Y el cuello lo tenía --como dijera, Doña Cuca allá en Ameca a proposito de pescuezos arrugados: "Como forro de catecismo".
Decir que la comida era abundante sería decir poco.
En el almuerzo había jocoque, queso, frijoles, carne de puerco o de res, molcajete de chile, café de olla o leche, tortillas recién hechas, pan de dulce, calabaza y camotes .
En la comida se servía sopa aguada, sopa de verduras o de arroz, cocido de carne de res con toda clase de zanahoria,calabacitas, chayotes, papas, xoconoxtle. garbanzos, elotes, ejotes ......
De modo que después de la sopa ,te servían en un platón hondo el caldo con una más que generosa ración de carne y en otro platón una montaña de verduras cocidas.
No faltaba el molcajete de chile, las tortillas de Doña Lula y una jarra con agua de tamarindo, piña o limón y: ¡Andele no me vaya a dejar nada aquí se come todo eh?.
La tarde y parte de la noche se le iba a Doña Elisa en preparar el jocoque, el queso, la panela, el requesón, revisar las gallinas que estaban echadas empollando, separar los becerros para que no se mamaran, poner el nixtamal, y lo que faltara.....
A todo esto, tenía Doña Elisa un perrón de esos corrientes pero bien dado, que la acompañaba en sus ires y venires al corralón y se echaba en la orilla del corredor con la cabezota entre las patas delanteras sin quitarnos los ojos de encima.
¡Y como se llama su perro Doña Licha? Le pregunté una tarde después de comer ..
--Pos perro. Ni tiempo he tenido de ponerle nombre....
Don Isra..
Era ésta una señora como de cuarenta años, más bien alta, peinada de chongo, blanca pero tostada por el sol, vestida siempre con colores serios, con mangas casi hasta el codo y con huaraches. Huaraches de corte femenino pero nada delicados.
A las cinco de la mañana empezaba su día. Su marido tambien se iba a esa hora, trabajaba en el Ingenio de Casimiro Castillo, iba y venía a diario.
Ella apartaba los becerros, ordeñaba, les echaba el maíz con garbanzo remojado a los puercos, para luego darles el suero que quedaba después de hacer el queso.
Revisaba las hornillas de las gallinas y les dejaba su nidal para que siguieran poniendo.
Entre una cosa y otra le echaba una vuelta a las cazuelas de los frijoles y la carne de puerco para el almuerzo de los tres abonados que éramos en aquel remolino de trabajo.
A tortear le ayudaba Doña Lula otra mujer como de sesenta y tantos, bajita ella siempre con su delantal de color indefinido , canienta y tambien de chongo despeinado.
La piel arrugada y tambien asoleada en los brazos y en la cara .Y el cuello lo tenía --como dijera, Doña Cuca allá en Ameca a proposito de pescuezos arrugados: "Como forro de catecismo".
Decir que la comida era abundante sería decir poco.
En el almuerzo había jocoque, queso, frijoles, carne de puerco o de res, molcajete de chile, café de olla o leche, tortillas recién hechas, pan de dulce, calabaza y camotes .
En la comida se servía sopa aguada, sopa de verduras o de arroz, cocido de carne de res con toda clase de zanahoria,calabacitas, chayotes, papas, xoconoxtle. garbanzos, elotes, ejotes ......
De modo que después de la sopa ,te servían en un platón hondo el caldo con una más que generosa ración de carne y en otro platón una montaña de verduras cocidas.
No faltaba el molcajete de chile, las tortillas de Doña Lula y una jarra con agua de tamarindo, piña o limón y: ¡Andele no me vaya a dejar nada aquí se come todo eh?.
La tarde y parte de la noche se le iba a Doña Elisa en preparar el jocoque, el queso, la panela, el requesón, revisar las gallinas que estaban echadas empollando, separar los becerros para que no se mamaran, poner el nixtamal, y lo que faltara.....
A todo esto, tenía Doña Elisa un perrón de esos corrientes pero bien dado, que la acompañaba en sus ires y venires al corralón y se echaba en la orilla del corredor con la cabezota entre las patas delanteras sin quitarnos los ojos de encima.
¡Y como se llama su perro Doña Licha? Le pregunté una tarde después de comer ..
--Pos perro. Ni tiempo he tenido de ponerle nombre....
Don Isra..
domingo, 28 de junio de 2009
¿Y ahora que?
Bueno, bueno, bueno.....
Pues si. Despuès de quince años y pico el lunes antepasado le dejé los mandos de la nave a mi hijo el Che.
Fueron quince años de trabajar casi doce horas diarias de pié, atendiendo una tienda de abarrotes. Y como soy del tipo de gente que piensa que lo que él no haga no está bien hecho, pues me los eché yo solito.
Un poco en broma y mucho en serio solía decir que nunca había trabajado tanto hasta que me jubilé.
Estoy medio tullido de la cintura para abajo por la inactividad de tal modo que no puedo camniar dos cuadras seguidas sin sentarme un momento a descansar.
Y tengo mas callos que un plato de menudo.
Pecata minuta.....
Apuesto doble contra sencillo que aún con mis casi setenta años, dentro de un mes estaré corriendo en el parque González Gallo como en los viejos tiempos.
Don Isra...
Pues si. Despuès de quince años y pico el lunes antepasado le dejé los mandos de la nave a mi hijo el Che.
Fueron quince años de trabajar casi doce horas diarias de pié, atendiendo una tienda de abarrotes. Y como soy del tipo de gente que piensa que lo que él no haga no está bien hecho, pues me los eché yo solito.
Un poco en broma y mucho en serio solía decir que nunca había trabajado tanto hasta que me jubilé.
Estoy medio tullido de la cintura para abajo por la inactividad de tal modo que no puedo camniar dos cuadras seguidas sin sentarme un momento a descansar.
Y tengo mas callos que un plato de menudo.
Pecata minuta.....
Apuesto doble contra sencillo que aún con mis casi setenta años, dentro de un mes estaré corriendo en el parque González Gallo como en los viejos tiempos.
Don Isra...
viernes, 27 de marzo de 2009
No pos si, pos no, pos como, pos luego...........
De la reportera de la fuente policíaca:
--El cadáver presentaba cuatro disparos con arma blanca.........
De un estudiante de secundaria a otro:
-Fíjate son dos gemelos igualitos. Hasta se apellidan igual.....
De un necio a otro:
--¿Te puedes callar para que oigas las estupideces que estás diciendo?
Don Isra..
--El cadáver presentaba cuatro disparos con arma blanca.........
De un estudiante de secundaria a otro:
-Fíjate son dos gemelos igualitos. Hasta se apellidan igual.....
De un necio a otro:
--¿Te puedes callar para que oigas las estupideces que estás diciendo?
Don Isra..
domingo, 4 de enero de 2009
Huanímaro de mi alma.....
Yo me acuerdo de algunas cosas. Pero esas fueron después de que estuve muerto. Antes de eso nada. Como que con la resucitada me llegó el entendimiento, pero se me quedó afuera el alma.
Si, me acuerdo de cuando estuve a punto de ahogarme en un estanque que había en el corral y mi madre se aventó desde la puerta que estaba mas alta y me sacó.
También me acuerdo de que ahí en ese corral me quemé las plantas de los pies. Resulta que le habian prendido fuego a una pila de hojarasca y ramas secas para limpiarlo.
Al otro día quedaban por encima las cenizas pero por debajo las brasas y yo como de unos tres años descalzo pasé.........Dice mi madre que berreaba como chivito ¡Me quemeeeeé! ¡Me quemeeeeeé!
¡Ah! y a próposito de chivos tambien ahi en Huanímaro. Que iba con mi hermano mayor a algún mandado, que me llevaba de la mano cuando se nos dejó venir un chivo y me dió un tope que me tiró al suelo y entonces el Fidelito se le enfrentó y agarrándolo de los cuernos lo apartó y le gritó encorajinado; ¡¡A mí no me topeteas!!. Frase esta que se anidó en la familia como una decisión para enfrentar cualquier reto.
Pero como digo todo esto fué despues de que me morí de tifoidea.
También digo que se me salió el alma, porque a veces de repente como que me pongo en estado de meditación melolenga y se me representan lugares y paisajes de los que yo no me acuerdo haber visto, pero que algo me dice que son de Huanímaro.
Entonces pienso que si yo no los conozco ha de ser mi alma que todavía andará por alla buscándome y en una pasada veo lo que ella está viendo.
Ahora que ya tengo mi credencial de viejito y cobran la mitad del pasaje, un día voy a ir a Huanímaro a ver si ya nos encontramos para que nos podamos ir juntos.
Don Isra...
Si, me acuerdo de cuando estuve a punto de ahogarme en un estanque que había en el corral y mi madre se aventó desde la puerta que estaba mas alta y me sacó.
También me acuerdo de que ahí en ese corral me quemé las plantas de los pies. Resulta que le habian prendido fuego a una pila de hojarasca y ramas secas para limpiarlo.
Al otro día quedaban por encima las cenizas pero por debajo las brasas y yo como de unos tres años descalzo pasé.........Dice mi madre que berreaba como chivito ¡Me quemeeeeé! ¡Me quemeeeeeé!
¡Ah! y a próposito de chivos tambien ahi en Huanímaro. Que iba con mi hermano mayor a algún mandado, que me llevaba de la mano cuando se nos dejó venir un chivo y me dió un tope que me tiró al suelo y entonces el Fidelito se le enfrentó y agarrándolo de los cuernos lo apartó y le gritó encorajinado; ¡¡A mí no me topeteas!!. Frase esta que se anidó en la familia como una decisión para enfrentar cualquier reto.
Pero como digo todo esto fué despues de que me morí de tifoidea.
También digo que se me salió el alma, porque a veces de repente como que me pongo en estado de meditación melolenga y se me representan lugares y paisajes de los que yo no me acuerdo haber visto, pero que algo me dice que son de Huanímaro.
Entonces pienso que si yo no los conozco ha de ser mi alma que todavía andará por alla buscándome y en una pasada veo lo que ella está viendo.
Ahora que ya tengo mi credencial de viejito y cobran la mitad del pasaje, un día voy a ir a Huanímaro a ver si ya nos encontramos para que nos podamos ir juntos.
Don Isra...
domingo, 28 de diciembre de 2008
Cuento de Navidad.
Siempre he tenido para las navidades algo del señor Ebenezer Scrooge, el villanazo del cuento de Charles Dickens.
Las veía (y aún las sigo viendo) como una festividad prefabricada por los mercantilistas, para alentar el consumismo. ¡¡Compre, compre! ¡Regale, regale!!.
Pensaba (y lo sigo pensando) que esa obligación de ser felices que nos exigen en sus mensajes comerciales son la causa de que aumenten los suicidios en esa temporada, porque deprimen al pobre infelíz que ni siquiera tiene para mal alimentar a su prole mucho menos para pensar en regalos y comilonas y queda como un miserable.
Bueno, pues lleno de vergüenza quiero dejar esta pasada navidad en un paréntesis, porque en verdad la disfruté.
Al mediodía del 24 me invitaron a comer mis hijos, Poncho, Martha y Chava. Estuvo también mi yerno Fer, esposo de Martha y una parte de mis nietos. Poncho asistió con María su pareja sentimental. Es una chica muy agradable y con una risa que se convierte en verdaderas carcajadas.
Comí como heliogábalo. Ostiones, empanadas de camarón, filete a la mantequilla, pay de queso y café.
En la noche de ese mismo día 24 me invitó Alma mi hija a cenar en su casa.
Ahí estuvieron mis otros hijos Fidel y Blanca con sus hijos y mis dos bisnietos hijo uno de Luis Carlos Jr. mi nieto y otra hija de mi nieta Tonantzin .
Estuvo la familia de mi yerno Luis Carlos, esposo de Alma, Doña Carmelita su mamà y dos de sus hermanas. Una concurrencia verdaderamente agradable y simpática.
El plato principal después de los entremeses y las bebidas fué chamorro de cerdo. Por si esto fuera poco amenizó la cena un trío que satisfizo todas las peticiones menos las mías.
Todavía no me explico como es que no se saben "El charro Ponciano" "Delgadina" "La higuera"....
Recibí regalos: zapatos, libros, camisa de lana, sudadera, y dinero......
Alma me regaló dinero. Nunca nadie en mi vida me había regalado dinero Me dió muchisima vergüenza guardarme el sobre. Pero se lo agradezco infinito porque en verdad que me sacará de algunos apuros.
¡Ah y volví a comer como un náufrago!
Don Isra...
Las veía (y aún las sigo viendo) como una festividad prefabricada por los mercantilistas, para alentar el consumismo. ¡¡Compre, compre! ¡Regale, regale!!.
Pensaba (y lo sigo pensando) que esa obligación de ser felices que nos exigen en sus mensajes comerciales son la causa de que aumenten los suicidios en esa temporada, porque deprimen al pobre infelíz que ni siquiera tiene para mal alimentar a su prole mucho menos para pensar en regalos y comilonas y queda como un miserable.
Bueno, pues lleno de vergüenza quiero dejar esta pasada navidad en un paréntesis, porque en verdad la disfruté.
Al mediodía del 24 me invitaron a comer mis hijos, Poncho, Martha y Chava. Estuvo también mi yerno Fer, esposo de Martha y una parte de mis nietos. Poncho asistió con María su pareja sentimental. Es una chica muy agradable y con una risa que se convierte en verdaderas carcajadas.
Comí como heliogábalo. Ostiones, empanadas de camarón, filete a la mantequilla, pay de queso y café.
En la noche de ese mismo día 24 me invitó Alma mi hija a cenar en su casa.
Ahí estuvieron mis otros hijos Fidel y Blanca con sus hijos y mis dos bisnietos hijo uno de Luis Carlos Jr. mi nieto y otra hija de mi nieta Tonantzin .
Estuvo la familia de mi yerno Luis Carlos, esposo de Alma, Doña Carmelita su mamà y dos de sus hermanas. Una concurrencia verdaderamente agradable y simpática.
El plato principal después de los entremeses y las bebidas fué chamorro de cerdo. Por si esto fuera poco amenizó la cena un trío que satisfizo todas las peticiones menos las mías.
Todavía no me explico como es que no se saben "El charro Ponciano" "Delgadina" "La higuera"....
Recibí regalos: zapatos, libros, camisa de lana, sudadera, y dinero......
Alma me regaló dinero. Nunca nadie en mi vida me había regalado dinero Me dió muchisima vergüenza guardarme el sobre. Pero se lo agradezco infinito porque en verdad que me sacará de algunos apuros.
¡Ah y volví a comer como un náufrago!
Don Isra...
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